Mercedes Valdeón

Investigación y Misterio

SOÑAR CON ARMAS

Texto y dibujos: Mercedes Valdeón.

El simple hecho de pensar que en las imágenes de nuestros sueños pueden aparecer armas, nos suele poner “los pelos de punta”. Imaginar que -en un estado de aparente indefensión- pueden atacarnos y no vamos a poder reaccionar desde el lúcido estado de vigilia desata todas las señales de alerta de nuestro cerebro.  

Evidentemente, relacionamos éste tipo de sueños con pesadillas, pero no siempre la experiencia tiene por qué ser desagradable y desde luego, de ninguna manera la simbología que representan los objetos que consideramos -habitualmente- como armas es negativa. Veamos algunos ejemplos:  

BISTURÍ. 

Es un sueño- simbólicamente hablando- de amplio espectro. Para los durmientes perfeccionistas, puede representar un intenso deseo de superación de aquello que experimentan como una limitación, especialmente para aquellas personas que están pensando en cambiar su aspecto y no necesariamente a través de la cirugía. 

También puede indicar la necesidad de zanjar contundentemente un asunto delicado, estadísticamente con mayor probabilidad relacionado con asuntos judiciales, legales o patrimoniales.

Puede hacer referencia a la intención de escapar – literalmente y sin dejar señas de contacto- de los círculos emocionales de la persona durmiente, tanto íntimos como sociales y familiares.  

CUCHILLO O DAGA. 

Desde la más remota antigüedad, el cuchillo tiene su imagen onírica asociada a la idea de ataque, en cualquiera de sus posibilidades. Venganza, crimen y sacrificio.  

Las escasas medidas del puño y la hoja del cuchillo como arma, transmiten la participación directa en la acción de la persona que lo empuña, por lo que si decide utilizarlo como arma, es obvio que tiene una implicación emocional intensa. Su aparición en el sueño sugiere miedo a la violencia que puede producirse en un círculo cercano a la persona durmiente, casi íntimo. Tal vez por esto, son extremadamente inquietantes.

Es muy importante dilucidar si el cuchillo es de sobremesa, cocina, o de caza. Siendo precisamente en ese orden de importancia el análisis de nuestro entorno, para valorar los posibles peligros de los que el sueño puede estar alertándonos. 

En el caso de la daga, la simbología es análoga, ampliando la preocupación al ámbito de las traiciones, que podrían darse en cualquier asunto de nuestro interés.     

ESPADA. 

Para la mente dormida de muchas personas, la espada es el arma de defensa por antonomasia. Incluso hoy en día con la relativa facilidad con la que alguien puede comprar un revólver, en sueños si es posible elegir una espada para defenderse, suele preferirse. Tal vez por la idea de honor que su manejo nos ha dejado impreso en la memoria colectiva. 

La espada significa poder, justicia, honor, valentía, todo aquello que se defendía desde la idea espiritual del “Bien”. En la tradición cristiana sólo pueden empuñarla los caballeros en defensa de asuntos justos. Los escitas, por ejemplo, sacrificaban caballos al alma de las hojas de las espadas que utilizaban en combate, para que no tuviera sed y evitar así que se derramara la de quien la empuñaba habitualmente. 

Para los romanos, relacionada indisolublemente con el espíritu de Marte, Dios de la Guerra, ahuyentaba las almas de los espíritus malignos. 

En la Edad Media, se consideraba que su hoja era portadora del espíritu de la verdad y de la palabra de Dios. Y en oriente, para los samuráis japoneses, la hoja  de las katanas albergaba el alma de los guerreros que la utilizaban para combatir y era una ofensa imperdonable “tocarla”.

La espada hiere y defiende de la herida, simultáneamente, es signo de libertad y fuerza. De Equidad. De justicia. De lucha por lo que verdaderamente importa en la vida. 

Si la persona durmiente empuña una espada y triunfa. Saldrá con bien de cualquier prueba a la que tenga que enfrentarse. Si el sueño termina en derrota, habrá que tener cuidado con las posibles traiciones. Si la espada tiene doble filo, las complicaciones pueden venir de distintos frentes. 

Puede representar también un período de iniciación en temas de índole sexual, a cualquier edad. Las novedades serán un poco complejas de abordar por primera vez.  

MAZO O MARTILLO. 

Es un objeto simbólico de valor doble. Desde luego es una práctica herramienta para construir, pero también dispone de una contundencia destructora indiscutible.

Si es la persona durmiente quien empuña el utensilio, es símbolo de que habrá que perseverar en la lucha para la consecución de un logro.

Si es otra persona quien lo utiliza para construir, habrá serias posibilidades de que alguien se apropie de sus ideas o se aproveche de algún proyecto que no terminó de concretar.

También es importante determinar si el martillo que aparece en el sueño tiene dos mazos, mazo y punta o dos puntas. Según sea el símbolo, habrá cierto tiempo de reacción, poco tiempo o prácticamente ninguno, respectivamente.     

REVÓLVER, ESCOPETA O PISTOLA.

Si bien emana como objeto una carga indiscutible de violencia, según aparezca en el sueño -sobre todo si se dispara en el transcurso del sueño- también tiene una vertiente defensiva en los tiempos que vivimos. Especialmente si la persona durmiente ha sufrido con anterioridad algún evento violento. 

Portar el arma durante la acción onírica sin llegar a desenfundarla o a dispararla, habla de una época de seguridad en el horizonte. Si se disparara involuntariamente estando en poder de quien duerme, habrá que extremar el cuidado frente a imprevistos que pudieran evitarse.  

ARPÓN O SIERRA. 

La poco frecuente aparición de un arpón o de una sierra en sueños (hasta que llegaron los payasos asesinos a Internet), Revela  una necesidad urgente por parte de la persona durmiente de  terminar de forma radical una situación que resulta inquietante e incluso peligrosa para sus intereses. El objeto de ataque -si es que lo hay- determinará el ámbito necesario de acción.   

Es importante valorar la derivada de atacar seres u objetos benéficos y – desde luego- vivos. Se perdería la protección que pudieran ofrecer.  

FLECHA 

Ver una flecha en sueños, intuir o percibir su vuelo cerca o dispararla, tiene un simbolismo de interesante análisis.

Si la proyecta la persona durmiente y alcanza la meta perseguida, el futuro se mostrara claro y alcanzable en breve plazo de tiempo.

Si no consigue hacerla salir del arco o de la ballesta que maneje, cualquier situación que esté valorando enfrentar mostrará su cara más difícil. Sin preparación no se llegará a grandes logros. 

Si se dispara la flecha en compañía de amigos o de la pareja, en función del rumbo de la flecha en su vuelo y de la eficacia del impacto en el blanco, habrá continuidad en la relación o no.            

BALAS DE CAÑÓN, BOMBAS, MINAS O GRANADAS DE MANO.

Estas armas tienen en común que suelen ser utilizadas sólo en tiempos de guerra. La simbología onírica nos pone -precisamente- en esa tesitura emocional, profesional y económica. La batalla será dura y está cerca de la persona durmiente. No será fácil lograr apoyos y no podrá apoyarse en nadie por las posibilidades de traición, sobre toso si son minas anti-persona las que aparecen en la acción onírica.  

La granada, si está en poder de quien sueña, puede tanto ayudar a superar la situación como dinamitar puentes que aún podrían resultarle útiles. Se impone un análisis de la situación.   

HACHA. 

Simbólicamente es el rayo de Júpiter. Representa el poder y la fuerza espiritual dirigida por entes superiores para facilitar el logro de los justos deseos, o el cumplimiento de la misión que pudiera tener la persona durmiente. Golpea y corta aquello que es necesario despertar, someter o ajusticiar. Práctica y rápidamente.  

Si quien sueña tiene fe en su valía personal y busca ideales de justicia, y lucha con autoridad, nobleza y fe, nada se le negará.  

Ahora bien, si el durmiente se ve amenazado por alguien que blande un hacha en su contra, estará derivando su honestidad hacia prácticas poco recomendables que le causarán pérdidas o fracasos.  

LÁTIGO. 

Es el símbolo del poder ejercido de forma ilegítima. El dominio y el poder irracional.

El mensaje de un sueño en el que la persona durmiente lo utiliza es importante. Debe reflexionar para dejar de ejercer tiranía en su entorno.  

Si se es víctima de un castigo o ataque con éste instrumento, hay que lograr zafarse de una situación injusta y si se es testigo de un castigo ejercido de manera cruel en un tercer ser vivo, hay que implicarse y dejar de omitir ayuda.